Me pasó lo que nunca pensé que me iba a pasar. Estaba viendo un video del gallego leyendas y videojuegos sobre la industria de los juegos para adultos y a la pasada recomendó MDRG. Lo googleé de pajín nomás, sin saber que iba a terminar desarrollando una especie de vínculo fugaz con la protagonista del juego. Y no precisamente por las partes degeneradas del juego, sino por el resto, por las partes del día a día. No sé qué me pasó pero terminé jugando como 4 horas de un tirón y lo desinstalé para no seguir profundizando en el vínculo. No caigan en esa gordos, quedan avisados
Cuidado con las waifus
Entrá para responder.