Lo que tenés que hacer es subirte a un bondi. Doy por sentado que usás el transporte público, si no ya sería otra dimensión de la problemática. Te subís a un bondí y contás (con carpa, no seas boludo) cuantas mujeres hay. Y cuando digo mujeres digo hembras de la especie homo sapiens sapiens en mayoría legal de edad, no solamente flaquitas veinteañeras llendo a cursar a ciudad universitaria. Contás TODAS: viejas, jovenes, gordas, flacas, chetas, luchonas. Contás a todas y después, ahí si, contás a cuantas de ahí realmente, pero REALMENTE les darias. Y no digo que para tu criterio "zafen", digo que si tuvieras la supuesta habilidad de chamullar irías a tratar de levantarte la (se qué no lo harías en la #VIDA REAL). Hacé lo mismo en los próximos 5 colectivos que te tomes y de ahí sacas un promedio. Te apuesto lo que quieras a que como muchísimo te da 2 mujeres x bondi, no más que eso. 95% de las mujeres ni siquiera te parecen feas: te son completamente invisibles, las rechazas subconscientemente. Y está bién, no es un juicio personal, porque uno no elije lo que encuentra atractivo. Y si, lo mismo aplica para vos, lo mismo aplica para todos: ser atractivo no es la norma, es la excepción.
Hay una mayoría silenciosa de hombres y mujeres qué, o bien no tiene sexo, o tiene un sexo de mierda que no vale la pena. Y no dicen nada por una cuestión de decoro, pero también porque estamos en una instancia mogólica del capitalismo donde casi que no tenés la más remota posibilidad de producír algo y no te queda otra más que pensarte a vos mismo como un producto. Entonces vivís obsesionado con una idea del crédito social donde te van a faltar siempre 5 para el peso, sos feo, sos boludo, no la pones. Te pusiste en un lugar de objeto porque ya no existe margen para otra cosa, y vos (particularmente vos, hombre jóven cronicamente online) en tu impotencia te creaste un enemigo a la medida de tu frustración. Te convenciste de que hay una conspiración de mujeres para dejarte sin tu derecho divino a cojer, y es algo que en el fondo sabes que es una reverenda pelotudez, pero el confort catárquico qué te genera es irresistible. La catarsis es muy difícil de encontrar en esta coyuntura de mierda que busca hacerte sentir culpable de cada cosa que anda mal en el mundo, y en vez de seguir masticando impotencia elegiste creer que las minas no te quieren porque son todas unas hijas de puta. Y si, es bueno de vez en cuando mandar a todos a la mierda.
Pero seamos sensatos, las mujeres antropologicamente siempre estuvieron relegadas a un lugar de objeto, siempre se tuvieron que aguantar que su vida sea el proyecto de otro. Y ahora que la cosa se niveló para abajo, casi que te da bronca que te llevan miles de años de ventaja en eso de sentirse un objeto de consumo. Las redes sociales, el contenido, el porno, la música caribeña de mierda, las películas y ls series donde son todos siempre re facheros y carismáticos, te hacen creer que te estas perdiendo de un mundo de sexo desenfrenado y exhuberancia. Es mentira gordo, nadie la pone, todos y todas somos inceles. Todos somos fe@s y bolud@s, todos somos invisibles. Todos somos mal queridos, pero si estas acá es porque tu vieja resignó la mejor parte de su vida para cuidarte, así que fijate, y esto lo digo solamente para poner las cosas en perspectiva, fijate si vos harías lo mismo por alguien más.
Hay una mayoría silenciosa de hombres y mujeres qué, o bien no tiene sexo, o tiene un sexo de mierda que no vale la pena. Y no dicen nada por una cuestión de decoro, pero también porque estamos en una instancia mogólica del capitalismo donde casi que no tenés la más remota posibilidad de producír algo y no te queda otra más que pensarte a vos mismo como un producto. Entonces vivís obsesionado con una idea del crédito social donde te van a faltar siempre 5 para el peso, sos feo, sos boludo, no la pones. Te pusiste en un lugar de objeto porque ya no existe margen para otra cosa, y vos (particularmente vos, hombre jóven cronicamente online) en tu impotencia te creaste un enemigo a la medida de tu frustración. Te convenciste de que hay una conspiración de mujeres para dejarte sin tu derecho divino a cojer, y es algo que en el fondo sabes que es una reverenda pelotudez, pero el confort catárquico qué te genera es irresistible. La catarsis es muy difícil de encontrar en esta coyuntura de mierda que busca hacerte sentir culpable de cada cosa que anda mal en el mundo, y en vez de seguir masticando impotencia elegiste creer que las minas no te quieren porque son todas unas hijas de puta. Y si, es bueno de vez en cuando mandar a todos a la mierda.
Pero seamos sensatos, las mujeres antropologicamente siempre estuvieron relegadas a un lugar de objeto, siempre se tuvieron que aguantar que su vida sea el proyecto de otro. Y ahora que la cosa se niveló para abajo, casi que te da bronca que te llevan miles de años de ventaja en eso de sentirse un objeto de consumo. Las redes sociales, el contenido, el porno, la música caribeña de mierda, las películas y ls series donde son todos siempre re facheros y carismáticos, te hacen creer que te estas perdiendo de un mundo de sexo desenfrenado y exhuberancia. Es mentira gordo, nadie la pone, todos y todas somos inceles. Todos somos fe@s y bolud@s, todos somos invisibles. Todos somos mal queridos, pero si estas acá es porque tu vieja resignó la mejor parte de su vida para cuidarte, así que fijate, y esto lo digo solamente para poner las cosas en perspectiva, fijate si vos harías lo mismo por alguien más.
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