Personalmente la parte de sentirles empatía me cuesta bastante porque siendo nami la vida te da para que te desangres de angustia y bronca, pero pocas veces veo ese fenómeno de plena deshumanización del objeto de deseo en las mujeres frustradas... La mayoría de ellas las veo más abocadas a tratar de conectar con algo que las haga sentir valiosas; muchas veces intentos frustrados disfrazados de modificaciones de corte estético sin abordar el plano de la frustración con la identidad propia en un sentido más amplio; pero a los incelardos los veo bastante regodeados en su incapacidad vincular.
En la vida no me suelo topar personajes así (como mucho tengo amistades que les dan algunas concesiones a estos sujetos erróneamente socializados) y leerlos acá realmente te da un pantallazo de la distancia efectiva que ellos se aseguran de tejer con todo posible prospecto femenino.
No entiendo si no registran que la manera en la que expresan su mundo da cuenta del lugar desagradable que tienen para el sexo opuesto en éste (y que se nota, muchísimo, incluso cuando lo creen disimular), o ese vómito cosificante lo apropiaron como una forma válida de concebir las relaciones humanas.
Incels serán ignorados pero me interesa escuchar que tiene para decir cualquiera que haya interactuado con algunx...