En Octubre se cumplieron 40 años de la salida del Reign in Blood y quería escribir algo cortito como para quien no haya escuchado esta obra maestra del metal. Más allá de que al día de hoy sigue sonando como una topadora, el trabajo que hizo Slayer en este disco marcó una época desde el minuto 0 en que salió a las bateas (el lugar donde antes se colocaban los discos para la venta).
Pensemos lo siguiente: desde comienzos de los 80s veníamos de un cambio en la industria musical con el lanzamiento de Thriller de Michael Jackson, que había llevado al pop a lo más alto de su capacidad narrativa, técnica y comercial. A la par, mientras la economía norteamericana entraba en una declive sin antecedentes, la cadena MTV comenzaba a formar un nicho de nuevas bandas y artistas de rock y pop y aer un movimiento cultural en sí mismo.
Mientras esto sucedía, el heavy metal se alejaba de sus raíces más rápidas y agresivas para orientarse poco a poco a algo más comercial. En 1986 habían saldrían tres grandes discos: Master of Puppets de Metallica, Peace Sells... But Who's Buying? de Megadeth y Reign in Blood de Slayer.
Este último disco ignoró la tendencia de la época y produjo un disco corto (apenas 30 minutos) pero con un nivel de técnica, velocidad y rapidez que no se había oído hasta el momento. Y sus letras también fueron disruptivas: en una época marcada por letras acerca de monstruos, mundos de fantasía o sobre "ser metalero", Slayer abordó a la miseria humana en sus diferentes facetas: los experimentos de Menguele en campos de concentración, divinidades que reclaman ofrendas sangrientas, necrofilia, plagas y locura.
Han pasado los años y este disco influenció a muchísimas bandas nuevas pero resulta curioso como, a pesar del tiempo, esta obra artística sigue sonando tan brutal, violenta y filosa como en 1986. Además de escucharlo, recomiendo ver la portada. La pintura magnífica fue realizada por Larry Carroll.
link al disco: https://www.youtube.com/watch?v=nlPHYNG6ZF4
Pensemos lo siguiente: desde comienzos de los 80s veníamos de un cambio en la industria musical con el lanzamiento de Thriller de Michael Jackson, que había llevado al pop a lo más alto de su capacidad narrativa, técnica y comercial. A la par, mientras la economía norteamericana entraba en una declive sin antecedentes, la cadena MTV comenzaba a formar un nicho de nuevas bandas y artistas de rock y pop y aer un movimiento cultural en sí mismo.
Mientras esto sucedía, el heavy metal se alejaba de sus raíces más rápidas y agresivas para orientarse poco a poco a algo más comercial. En 1986 habían saldrían tres grandes discos: Master of Puppets de Metallica, Peace Sells... But Who's Buying? de Megadeth y Reign in Blood de Slayer.
Este último disco ignoró la tendencia de la época y produjo un disco corto (apenas 30 minutos) pero con un nivel de técnica, velocidad y rapidez que no se había oído hasta el momento. Y sus letras también fueron disruptivas: en una época marcada por letras acerca de monstruos, mundos de fantasía o sobre "ser metalero", Slayer abordó a la miseria humana en sus diferentes facetas: los experimentos de Menguele en campos de concentración, divinidades que reclaman ofrendas sangrientas, necrofilia, plagas y locura.
Han pasado los años y este disco influenció a muchísimas bandas nuevas pero resulta curioso como, a pesar del tiempo, esta obra artística sigue sonando tan brutal, violenta y filosa como en 1986. Además de escucharlo, recomiendo ver la portada. La pintura magnífica fue realizada por Larry Carroll.
link al disco: https://www.youtube.com/watch?v=nlPHYNG6ZF4