Cuando empiezan las primeras noches frescas pero bien de la primavera, y hay silencio en la calle cuando camino de noche, y llega un viento con olor a jazmines. En ese momento solo puedo sonreír
Un asado con los amigos de toda la vida. Encarar un bowl a toda velocidad con Blink en los auriculares. La sonrisa de mi beba. Jugar un draft de Magic y escribirlo. Una página bien escrita. Los ojos de mi esposa brillando de felicidad.
Escuchar un disco o ver una banda en vivo que me despierte, leer algo que me conmueva o ir a perder tiempo en un museo. Incluso perderme en la ciudad o un campo cuando estás un poco loco.
Esos momentos que te sacan del piloto automático y te dan la prueba material que a lo largo de la historia la belleza y las pasiones se comparten y todos tenemos algo de eso adentro que nos hace humanos.