Suena el teléfono, la ceniza del cigarro se apelmaza por la humedad de la pieza que alquilo.
—Usted debe 300k de tarjeta.
—La concha de tu madre. No tengo un centavo.
—Eso es problema suyo, por ser feo y pobre. Pague antes del 15.
Escucho el tono.
Pertenezco a una especie pronta a extinguirse: los gordos sin contactos.
Tengo un trabajo, pero no me alcanza la plata.
Ya vivo en una pieza, ya estudié cine en la universidad y ahora el Incaa está muerto.
Quizás debí invertir la plata que me gasté en drogas en implantes capilares, monedas criptográficas y gimnasios gay.
Pero pongo la pava y digo:
¡Qué vida de mierda!Me queda una bolsa. La piso, la peino, la amaso, desde aquí hasta allá. El fondo blanco me observa, las sombras parecen danzar en el borde del rabillo de mi mirada, perdida.
¿Debería armar un perfil?
¿Debería darme vergüenza cobrar?
Me avergüenza mi ausencia de abdominales y de cuero cabelludo.
¿Cómo se hace?
¿Publico y ya?
Si sos otro gordo perdido por ahí, te escucho hermano.
Larga vida y prosperidad.
PelliscaPuercos
—Usted debe 300k de tarjeta.
—La concha de tu madre. No tengo un centavo.
—Eso es problema suyo, por ser feo y pobre. Pague antes del 15.
Escucho el tono.
Pertenezco a una especie pronta a extinguirse: los gordos sin contactos.
Tengo un trabajo, pero no me alcanza la plata.
Ya vivo en una pieza, ya estudié cine en la universidad y ahora el Incaa está muerto.
Quizás debí invertir la plata que me gasté en drogas en implantes capilares, monedas criptográficas y gimnasios gay.
Pero pongo la pava y digo:
¡Qué vida de mierda!Me queda una bolsa. La piso, la peino, la amaso, desde aquí hasta allá. El fondo blanco me observa, las sombras parecen danzar en el borde del rabillo de mi mirada, perdida.
¿Debería armar un perfil?
¿Debería darme vergüenza cobrar?
Me avergüenza mi ausencia de abdominales y de cuero cabelludo.
¿Cómo se hace?
¿Publico y ya?
Si sos otro gordo perdido por ahí, te escucho hermano.
Larga vida y prosperidad.
PelliscaPuercos