agarro el teléfono cada vez que no sé para dónde apuntar la mirada, o la cabeza o los pensamientos. miro los mails esperando que pase algo que cambie algo que aporte algo que importe algo. ya no me quiero despertar porque lo primero que hago es mirar el teléfono cuando me siento a mear y en quince segundos tener más líneas de las que puedo tomar. overdose digital, ritmos de danza mental, palabras de un idioma que ya no existe más porque lo mataron hace cinco minutos para inventar otro.
lapaginainvisible
Entrá para responder.