Jamás alcanzaron a comprender a quienes sostienen que escuchar las
ajenas lamentaciones es ya un servicio abnegado. Nada de apoyos morales ni
palabras de aliento. Llegado el caso, los muchachos del Angel Gris actuaban
directamente sobre la circunstancia adversa: convencían a mujeres tercas,
amenazaban a los tramposos, revocaban injusticias, luchaban contra el mal,
detenían el tiempo, abolían la muerte.
ajenas lamentaciones es ya un servicio abnegado. Nada de apoyos morales ni
palabras de aliento. Llegado el caso, los muchachos del Angel Gris actuaban
directamente sobre la circunstancia adversa: convencían a mujeres tercas,
amenazaban a los tramposos, revocaban injusticias, luchaban contra el mal,
detenían el tiempo, abolían la muerte.