TXT · FORO DE TEXTO DE 421 ========================== Solo texto, pseudoanónimo y moderado. Para publicar o responder, entrá desde la web. Portada https://txt.421.news/index.txt Tecnología https://txt.421.news/b/tecnologia.txt Cultura https://txt.421.news/b/cultura.txt Música https://txt.421.news/b/musica.txt Juegos https://txt.421.news/b/juegos.txt Vida real https://txt.421.news/b/vida-real.txt Normas https://txt.421.news/normas.txt ·············································································· Zappa, Industria y marginalidad =============================== Sección Cultura → https://txt.421.news/b/cultura.txt Responder en la web → https://txt.421.news/h/2365 ·············································································· No.23056 · ID BLm6aNrr · OP · 14/10/26, 2:05 a. m. -------------------------------------------------- A medida que aprendo sobre el mundo y su historia más siento que el sistema democrático actual en el que vivimos es una farsa. Ya son varias las razones, pero hoy en particular no pude evitar detenerme en esta entrevista que le hicieron a Frank Zappa en el año 85. https://www.youtube.com/watch?v=pnbvsfw3ttA En esta y entre muchos otros temas se habla del rol de la democracia bajo el gobierno de Regan y como el Republicanismo tiende a volverse un gobierno fascista y teocrático. Del otro lado del mostrador se encontraba John Lofton, un republicano de poca relevancia cuyo principal reacción ante los argumentos de Frank son la indignación y la repetición sobre los valores humanos, los padres y lo moral que han sido regurgitados ya millones de veces. Pero Frank permaneció en esta postura, tranquilo, seguro y argumentando con muchísima altura ante la hipocresía de un conservador bastante cuadrado. En otras entrevistas, Frank directamente se jactó de que el sistema democrático Estadounidense de esa época ya era en sí una farsa corporativa, al igual que la industria musical en general y que el rock había perdido su chispa inicial reemplazando a sus exponentes afroamericanos por lo que la misma entrevistadora de MTV tildó de “Corporate America”. Es muy interesante lo que Zappa, siendo un outsider que se movió por fuera de la industria desde sus comienzos, entendía sobre el rol de la política y la industria Estadounidense. https://www.youtube.com/watch?v=Z0Kpz5a5PSo En Argentina hemos tenido otros artistas y figuras “despiertos” desde distintos lugares que supieron sostener estás posturas, desde un Iorio temprano que supo ver las fisuras del sistema, un Luca prodan que se reía de la hegemonía Británica y bandas como TTM y Fun People que desafiaban todo un modelo social y económico. Lo más interesante de estas figuras y sus anécdotas, es que al escuchar y ver sus argumentos solo se vuelve más doloroso que es que en muchísimos aspectos, todos estos tuvieron razón en distintos puntos. Hoy día, ante estos tiempos de regurgitación cultural y populismos extremistas las palabras de Zappa resuenan con la misma o incluso más vigencia que nunca. La advertencia estaba hecha, pero el patrón se repite. Es curioso como con la mayoría de estas figuras que ya están muertas o directamente “siendo parte del mar” citando al propio Charly García nunca pudieron ser reemplazadas por nuevas figuras de las “Nuevas Olas” que se predicaban. En cambio estamos ante un Rock que se volvió conservador, parece haber perdido gran parte de la capacidad de incomodar, se volvió rígido, y recae en enaltecer las figuras de antaño sin un ápice de su rebeldía. O, en contraposición muestra una escena alternativa/contracultural más progresista pero que en su mayoría solo sabe pararse sobre el reciclar ideas del pasado (tanto ideológica como musicalmente). Dentro de los géneros derivados del Hip Hop también parece haber muy poco espacio para reflexiones con derivas políticas, propositivas o sentencias combativas que hagan algo más que replicar el sistema actual. Aunque el Hip Hop llegó a Argentina como una expresión de las personas de las clases más bajas del país, en el traslado al mainstream se perdió el componente de la realidad afrodescendiente. Logrando que en normas generales, nunca haya un carácter tán desafiante hacia la sociedad o el sistema como muchos de esos artistas. Reduciendo buena parte de su realidad y mensaje a una búsqueda aspiracional del éxito más que otra cosa. El hecho de que la cultura general se encuentre en un momento así solo confirma mis sospechas sobre varias cuestiones. 1- La primera es que la creatividad y el arte como algo por fuera de la industria, como algo contracultural, incluso en sus propuestas más desafiantes se siente vacía y carece de la posibilidad de crear un cambio real. 2-Como segundo queda que el arte en coexistencia con la industria ha muerto debido a que cualquier expresión contestataria o con potencial de cambio y señalamiento perdió todavía más su centralidad. Pensando incluso en Estados Unidos, lejos está el cine contestatario y independiente de 70s y 90s. Lejos están los artistas contraculturales hippies de los 60s, o la rebeldía del hardcore punk de los 80s y 90s. Ninguno de estos movimientos fue realmente exitoso en cambiar la totalidad de la realidad social de esos momentos, pero si es cierto que lo intentaron, y con bastante más fuerza. 3- Otro de los mayores ejemplos es el vaciamiento de contenido y discursos del videojuego, siendo un medio que nació prácticamente como parte de la industria y no al revés. Un medio que a pesar de sus grandes ganancias y pretensiones actuales es incapaz de superar en nivel de profundidad e historia a muchas películas, música o libros que llevan varias décadas de antiguedad. Para mí el videojuego es un medio altamente desaprovechado en sus infinidad de posibilidades interactivas a causa de una industria mainstream que no puede evitar repetirse a sí misma y que es incapaz de cuestionar los sistemas sobre los que está parados. Esto reduce la capacidad del medio de expandirse en sus capacidades interactivas y narrativas. Con todo esto no digo que nada tenga valor, ni que no haya arte en todas estás disciplinas que no valgan la pena, pero sí es cierto que la industria de masas y su hegemonía ha fagocitado tanto a estos medios que es difícil encontrar algo realmente profundo y valioso que trascienda de lo pochoclero sin tener que rebuscar. Ante esta falta de compromiso global, quizá el remedio que nos queda para un mundo mejor no es el recordar los viejos tiempos, ni enaltecer viejas figuras, ni la política, ni lo lindo, ni lo correcto. Quizá la única salida posible a este mundo plástico, binario y cruel sea el rescatar lo más interesante que hizo grande a figuras como Frank. Su arte, su carácter contestatario, su abrazo a lo marginal, su capacidad de observar y reptar por sobre sistemas estructurales que lo excluían permanentemente. A mí forma de entender, gente como Zappa, Iorio, Fugazzi, NWA, los desarrolladores indie como los de Disco Elysium o Edmund McMillen aún con todas sus diferencias son lo más parecido a una salida existe hoy en día. No es porque ninguno de estos sea intachable ni porque haya que hacer lo que hicieron, sino porque son artistas cuya autenticidad es tan grande que ningún sistema puede doblegarlos del todo. Todos vivieron la vida en sus propios términos, aunque cueste, aunque para otros sea feo o incorrecto, aunque a veces esté prohibido, aunque incluso el resultado no sea blanco y negro, sino el resultados de seres humanos muy cuestionables y llenos de grises. Para esto, hay que entender lo Marginal y su creación no como el producto de alguien simplemente excéntrico o border, sino como un estado del ser y de las cosas. Porque las expresiones marginales no entran en moldes, sino que crean nuevos. Tienen una voluntad o esencia que no es doblegable, o adaptable. Porque en su defecto, solo son. Lo Marginal y su arte siempre es desprolijo, siempre es debatible o, incluso perturbador. Pero es en este momento actual, y a toda luces, lo más soberano e imperfectamente humano que se puede hacer en esta era de las máquina. Ser auténticamente uno. Ser marginalmente uno.