Primero nació el rebordismo: salvaje, desleal e inculto. Se autodestruyeron, pero muchos quedaron; se infiltraron para seguir vivos y todavía están ahí.
Luego nació MAGA y con ellos los HAGOVS: cultores de la verdad, la vanguardia y la búsqueda de hacer a la Argentina grande otra vez.
Muchos de los rebordistas ¡idiotas! se unieron a los hagovs. Pero el problema es que el bruto sigue siendo bruto, y en cada purga caen más y más rebordistas: hagovs disfrazados, imbéciles del tercer día.
No hay que dejar que esta mancha difícil de borrar siga lastimando a este grupo de compatriotas que va más allá de Rebord. Porque sí, hay hagoverismo sin Rebord: la búsqueda de que hay algo ahí nos pertenece a todos.
Lo que pasa es que el movimiento rebordista, ególatra de por sí, causa un gran daño. Una vez pensamos que estaba acabado, pero cuando aflojamos un toque, ahí están: listos para bardearla más y más, desunir, infiltrarse y tirar mala onda.
Querido compatriota, tenga cuidado.
Por que ellos ahí están.
Luego nació MAGA y con ellos los HAGOVS: cultores de la verdad, la vanguardia y la búsqueda de hacer a la Argentina grande otra vez.
Muchos de los rebordistas ¡idiotas! se unieron a los hagovs. Pero el problema es que el bruto sigue siendo bruto, y en cada purga caen más y más rebordistas: hagovs disfrazados, imbéciles del tercer día.
No hay que dejar que esta mancha difícil de borrar siga lastimando a este grupo de compatriotas que va más allá de Rebord. Porque sí, hay hagoverismo sin Rebord: la búsqueda de que hay algo ahí nos pertenece a todos.
Lo que pasa es que el movimiento rebordista, ególatra de por sí, causa un gran daño. Una vez pensamos que estaba acabado, pero cuando aflojamos un toque, ahí están: listos para bardearla más y más, desunir, infiltrarse y tirar mala onda.
Querido compatriota, tenga cuidado.
Por que ellos ahí están.