El queso cheddar es una invasión foránea, un producto industrial norteamericano de dudosa procedencia que ha plastificado las hamburguesas argentinas con su textura gomosa, su sabor artificial y su capacidad de derretirse de manera mediocre. No es queso: es un sucedáneo globalista que ofende al paladar nacional y a la soberanía alimentaria.
Mientras tanto, el provolone, el máquina y el Mar del Plata (quesos con carácter y fundido argentino) quedan desplazados.
Para mí no es entra en categoría de salsa esa mierda color pelo de Donal Trump. Tenemos en arg quesos infinitamente mejores que esa garcha. Ah re odiado estaba